LA ERGONOMIA Y LA HIGIENE POSTURAL

 

La ergonomía se define como el campo de conocimiento multidisciplinar que estudia las características, necesidades, capacidades y habilidades de los seres humanos, analizando aquellos aspectos que afectan al diseño de entornos, de productos, y de procesos de producción. En todas las aplicaciones su objetivo es común: se trata de adaptar los productos, las tareas, las herramientas, los espacios y el entorno en general a la capacidad y necesidades de las personas, de manera que mejore la eficiencia, seguridad y el bienestar.

La higiene postural tiene como objetivo prevenir o mejorar lesiones músculo-esqueléticas derivadas de posturas estáticas y movimientos incorrectos, movimientos repetitivos o sobrecargas musculares. Ayuda al paciente a tomar conciencia de su postura y movimientos más habituales para así poder modificarlos y mejorarlos. La postura es la manera en la que mantienes el cuerpo cuando te sientas, estás de pie, tumbado o te mueves. Tiene componentes somáticas, psicológicas y genéticas. La reducción postural empieza casi siempre por romper viejos hábitos y patrones de movimiento buscando la participación activa de la persona. Esto presupone un trabajo de educación sensorial propioceptiva, un control activo y consciente de las propias posturas y movimientos, y un trabajo de reeducación funcional para reequilibrar el sistema músculo-esquelético y el control neuromuscular.

 

  El auto-cuidado fortalece nuestro bienestar

 

   • Saber que es “inadecuado” inclinarse-encorvarse sobre la computadora, y el dolor de espalda nos avisa que estamos con los hombros encogidos, y la cabeza casi pegada al teclado.

   • Mantener la espalda erguida, pegada al respaldo de la silla, vale destacar, con diseño ergonómico, que haga que tengamos la zona de la pelvis activa ya que es nuestro motor.

   • Poner la pantalla de la computadora frente al usuario, para evitar “torcer el cuello”, lo que va a provocar dolor a corto o mediano plazo. La línea horizontal de visión deberá coincidir con la parte superior de la pantalla, dicen los expertos.

   • Los pies deberán estar apoyados en el suelo, para mejorar el retorno venoso. Ideal será ponerlos en posición de descanso, lo más extendidos posibles. Por eso los escritorios se aconseja tener abajo suficiente espacio, y si hay un reposa-pies, mejor aún.

   • Habitualmente las personas son diestros, se recargan sobre su lado derecho, sin darse cuenta. Para equilibrar, se sugiere utilizar el mouse con la mano izquierda. En tres semanas se adquiere este hábito.

   • Poner los documentos en un atril, para evitar problemas cervicales. Los apoya-muñecas en el borde inferior del teclado ayudan parcialmente a hacer más cómoda la actividad.

   • Hacer pausas activas cada 60-90 minutos, para alongar los músculos. Los expertos hablan de efectuar “micro pausas compensatorias”, de pocos segundos, en cuanto se sienta alguna molestia, por pequeña que sea. Ello es mejor que esperar “mayor dolor” para interrumpir la tarea-actividad desarrollada.

 

   Criterios equivocados

 

      Percepción y apreciación.

 

El error más común que se comete al adquirir una silla, es de percepción y apreciación, suele estar ligado al desconocimiento por parte del usuario sobre  lo que su cuerpo realmente necesita, con lo que el cerebro en una falsa primera sensación de confort nos engaña, sensaciones de comodidad por un  gran acolchado de la silla de trabajo es el indicativo menos fiable para su elección, valorar según las condiciones de peso – altura del usuario, la sensación de tener sujétala espalda por los famosos soportes o regulaciones lumbares, que tanto están de moda y que siempre está en la boca de profesionales desactualizados acerca de los últimos estudios y avances.

 

     Acudir a los lugares inadecuados.

 

Acudir a grandes superficies comerciales, tiendas de papelería, webs que simplemente venden a discreción productos con marcas camufladas, no es lo más recomendable, no son profesionales y en la mayoría de los casos los productos o no cumplen con las normativas vigentes de seguridad ergonomía y medio ambientales o directamente son de dudosa procedencia. La vida de los tejidos espumas y mecanismos de estas sillas o sillones tienen una vida muy corta por su baja calidad.

Dejarse llevar por falsos argumentos comerciales o aspectos meramente estéticos no ayudaran a nuestra salud y seguridad cuando estamos delante del ordenador trabajando.