CUERPO SANO PARA DISFRUTAR DEL TRABAJO

 

Unos cuantos minutos de ejercicios en el mismo lugar de trabajo son suficientes para reducir los efectos del estrés y los malos hábitos posturales. Hacer esta pausa puede ser la clave para mejorar su desempeño laboral y evitar problemas de salud relacionados con la inactividad.   

¿Ocho o más horas de trabajo? ¿Demasiado tiempo sentado frente al ordenador durante el día? ¿Su silla es incómoda? Los malos hábitos posturales, el sedentarismo laboral e incluso, la precaria disposición del espacio en el que, en ocasiones, se desarrollan las actividades diarias, pueden cobrar finalmente una sola víctima: usted, su salud física y su bienestar mental.

Entre los problemas más comunes asociados a las rutinas de trabajo se cuentan principalmente el estrés y enfermedades como tendinitis, lumbago, síndrome del túnel carpiano, dolores de cuello y extremidades, etc Pero, ¿cómo cambiar esta situación? Darle movimiento al cuerpo parece ser la respuesta. Es decir, colocarlo en actividad para que la máquina corporal no se atrofie y, con ello, despejar también la mente liberando las tensiones y el estrés. Los trabajadores administrativos que permanecen mucho tiempo en asientos no adecuados, con varias horas frente a computadoras colocadas en mesas no diseñadas para mantener una postura correcta para su sistema osteomioarticular y visual, pueden sufrir serias afectaciones orgánicas que repercuten en la eficiencia y calidad de su trabajo.  Por lo general, en los centros laborales estas personas no tienen sillas diseñadas para estimular el movimiento del cuerpo, por lo que se quejan de dolores en la espalda y en las piernas.

La ejecución de ejercicios en los minutos libres durante la jornada laboral permitirá mejorar el metabolismo celular. Los recomendados para movilizar diferentes partes anatómicas del cuerpo se realizan en pocos minutos en el puesto de trabajo ocupando la propia silla y se repiten varias veces al día sin afectar las obligaciones laborales ya que propician una mejor capacidad física e intelectual. Se disminuirá el cansancio provocado por el trabajo en sí y se eliminará el estrés. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las encuestas realizadas en el mundo son notablemente similares en cuanto al porcentaje de adultos sedentarios o casi sedentarios, que varía entre el 60% y el 85%. La cultura actual ha llevado a millones de personas a un punto en que es urgente la implementación de medidas sanitarias eficaces para promover la actividad física y mejorar la salud.

 

        Los ejercicios serán preventivos para:

 

  •     Disminuir el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.
  •     Prevenir o retrasar el desarrollo de la hipertensión arterial, además de disminuir los valores de tensión arterial en hipertensos.
  •     Reducir el riesgo de padecer diabetes no insulinodependiente.
  •     Minimizar el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer (de colon, de mama y de próstata).
  •     Mejorar el control del peso corporal
  •    Ayudar tanto a mantener como a mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.
  •    Contribuir a mantener la estructura y función de las articulaciones, lo que puede ser beneficioso contra la artrosis.
  •    Conciliar y mejorar la calidad del sueño.
  •    Mejorar la imagen personal.
  •    Facilitar la liberación de tensiones y mejorar el manejo del estrés.
  •    Combatir los síntomas de la ansiedad y la depresión, aumentando el entusiasmo y el optimismo.  

 

El ser humano fue inteligentemente diseñado para estar en movimiento durante el día y reposar durante la noche. Aun cuando descansamos fluyen las hormonas, circula la sangre, y las neuronas envían señales. Sin embargo, la civilización  y el avance en la tecnologia nos ha ido dirigiendo cada vez más a actividades estáticas, primero frente de máquinas de escribir y ahora los ordenadores. Las personas pasan sentadas más tiempo que antes en la historia, sobre todo en las oficinas y si además adoptamos posturas inadecuadas, las consecuencias sobre esqueleto, músculos, circulación sanguínea, y otras estructuras, son manifiestas.

La ergonomía en trabajos frente al ordenador, busca corregir y diseñar el ambiente laboral con el objetivo de disminuir riesgos asociados al tipo de actividad: movilidad restringida, posturas inadecuadas, iluminación deficiente, entre otros elementos, y sus consecuencias negativas sobre la salud y el bienestar de las personas, traduciéndose en lesiones músculo-esqueléticas en hombros, cuello, manos y muñecas, problemas circulatorios, molestias visuales, y un largo etc. Debido a ello, en 4 Work Home brindamos un diseño que refleja adecuadamente los avances y aplicaciones ergonómicas de vanguardia.

La prevención de riesgos laborales en trabajos de oficina depende, en gran medida, de que el equipamiento que se utilice-compre, cumpla con los atributos mínimos de calidad ergonómica para disminuir en buena parte las molestias de tipo postural tan frecuentes en dicha labor. Cada día se incrementa la cantidad de profesionales de diversas disciplinas, con mayor énfasis en aquellos vinculados al área de la salud, quienes alertan y difunden consideraciones ergonómicas respecto al trabajo en oficinas.

El estar sentado por tiempo indefinido, es más dañino por varias razones: la circulación sanguínea, especialmente en las piernas, hacia donde debe ir y retornar, no cumple su tarea con la misma eficacia si no hay movimiento que la ayude.  Por otra parte, la columna vertebral, que debería mantenerse erguida, a menudo es maltratada con la pésima costumbre de inclinarse-encorvarse hacia el escritorio y, sobre todo, hacia el teclado de la computadora. Esto, sumado al estrés, que va poniendo tensos los músculos, termina por hacer presión sobre las vértebras, ocasionando leves molestias en el mejor de los casos, o causando desplazamientos de esos delicados huesos que, junto a los nervios, componen un intrincado mecanismo. Así llega el dolor de espalda, y si a ello se suma el hecho de que la pantalla de la computadora no está frente al usuario, sino a un costado, el cuello sufrirá las consecuencias. Además los brazos, a menudo sin apoyo, deben realizar un esfuerzo adicional, del que rara vez somos conscientes, para darles a las manos la fuerza para apretar las teclas y movilizar el mouse.

Lo anteriormente planteado trae como consecuencias una serie de patologías como severos problemas de columna, síndrome de túnel carpiano, dolor de cuello y espalda, dolores de cabeza constantes, tendinitis y también molestias en hombros, piernas y otros problemas relacionados con la salud individual y colectiva. Además, se consideran también como “males de oficina” la escasa movilidad frente a la mesa de trabajo, la posición inadecuada del teclado y mouse, la insuficiente iluminación, el ruido, la climatización, la calidad del aire que se respira, la dificultad en el uso y manejo de programas informáticos, la organización en el trabajo, entre otros.